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martes, 12 de junio de 2012

SENTENCIA VULNERACIÓN DE DERECHOS FUNDAMENTALES


Esta última semana, Paco Quesada y yo hemos recibido la sentencia favorable del Juzgado nº 2, dándonos la razón en nuestra denuncia contra el gobierno municipal del PSOE por vulneración de derechos fundamentales de participación política para el pleno ejercicio de nuestros cargos de representantes populares. Es necesario destacar el deshonroso papel de IU reclamando por escrito al alcalde que se nos negara estos derechos y apoyarlo en reiteradas ocasiones en su cruzada particular por impedirnos, sin ningún éxito por cierto, nuestro trabajo como concejales
Ha pasado casi un año desde entonces, en el que el acuerdo PSOE - IU de Atarfe ha impedido la presentación de una serie de mociones, a propuesta de la Asociación Democracia en Acción, de un gran interés para los ciudadanos de Atarfe: Moción sobre el déficit de plazas escolares, Elaboración de un Plan integral en los Barrios del Barranco y la Cañada, oferta municipal de ocio saludable para los jóvenes, Moción sobre el control público de la Gestión del Agua y la Depuración, Moción sobre un Plan de Emergencia Local, M. sobre viviendas sociales, M. sobre la transparencia de la Bolsa de Trabajo y su aplicación, M. contra los desahucios…. Estas propuestas contrastaban con las políticas continuistas y encubridoras de múltiples irregularidades del equipo de gobierno municipal, con apoyo de IU.
Al mismo tiempo, se nos ha ocultado sistemáticamente todo tipo información y documentación sobre asuntos económicos y financieros, o sobre el más que dudoso funcionamiento de Proyecto Atarfe, y se nos ha impedido participar en las comisiones informativas y en los Consejos de Administración de las empresas municipales. El alcalde, de común acuerdo con IU, nos ha prohibido reiteradamente la palabra por alusiones, expulsándonos en dos ocasiones y desalojando el pleno, ha impuesto un tiempo máximo de dos minutos en el uso de la palabra, interrumpiéndonos continuamente haciendo gala de una deplorable educación personal.
Por si fuera poco, se nos ha insultado y calumniado a través de la palabra y de revistas basura, que repugnan la inteligencia y retratan la catadura moral de sus autores (sin firma).
Pese a ello, hemos recibido el apoyo de mucha gente de todas las tendencias políticas y creencias, que se ha sentido indignada y agredida por la falta de respeto a las más elementales normas democráticas. El aliento del Atarfe plural, multiétnico y multicultural, ha sido fundamental para mantenernos en el empeño.
Todo esto no ha sucedido por casualidad. Cuando los intereses particulares y los privilegios de los que detentan un determinado tipo de poder peligran, su respuesta es recortar los derechos democráticos y sociales. Sabían que la ley nos ampara pero actúan y seguirán actuando así contra nosotros, porque si ejercemos nuestra función de concejales sin cortapisas, su tiempo se acortará. Como al reloj, algún día se le acabará el tic tac.
Un año después de las elecciones municipales, todo sigue igual o peor: menos transparencia, menos empleo, más deuda, total indiferencia ante los problemas que afectan a la gente, enorme ineptitud y servilismo hacia una trama de intereses que nada tienen que ver con las necesidades colectivas y públicas.
Pero, a pesar de todas las trabas, seguiremos trabajando para desentrañar las cuentas del ayuntamiento y de Proyecto Atarfe. He aquí unas pinceladas:
Parte de la deuda ha aflorado porque el ayuntamiento ha pedido un préstamo de casi 16 millones de euros para pagar a los proveedores, que deberemos cubrir en 10 años al 5,9 % de intereses. 14 millones del préstamo se lo llevan 5 empresas: ACSA (la empresa constructora del Centro Cultural), Fomento y Contratas (la empresa concesionaria del servicio de Basura): 9 millones para las dos; Garasa, con una operación oscura, a través de Caja Granada, Molino y Vueltas y Punto y Aparte.
Este préstamo se suma a la deuda contraída anteriormente con el Banco de Santander, Caja Granada y BBVA. En total el Ayuntamiento y Proyecto Atarfe deben más 27 millones de euros a los bancos. Una cantidad que cuadriplica y quintuplica la deuda de los municipios de la provincia.
De esta deuda, a Proyecto Atarfe le corresponde 14 millones y medio de euros. Digámoslo alto y claro: ¿Qué ha hecho esta empresa con el trasvase continúo del dinero procedente del ayuntamiento, por un valor superior a los 38 millones de euros en los siete últimos años? Sabemos cómo ha entrado pero no como ha salido.
Y aun se debe mucho más: deudas con las administraciones, cantidades a cuenta por Convenios Urbanísticos fallidos, intereses, pagos a los propietarios de suelo ocupado, reclamaciones en litigio…
De esta situación es responsable el actual equipo de gobierno, pero también los grupos municipales que apoyan estas prácticas irregulares. ¿cómo si no calificar a los dos concejales de Izquierda Unida, Rafael Roldán y Dolores Sánchez, que se han convertido en los mejores valedores del alcalde, o al grupo municipal del PP, si con su actitud permiten que se siga actuando con total impunidad?
Ante ello, solo vemos un camino: poner las cuentas reales encima de la mesa, depurar responsabilidades políticas y técnicas, y que todas las fuerzas políticas y ciudadanas participen en la elaboración de un Plan de viabilidad que cambie el modelo y la prioridad de los gastos, así como la organización interna de la corporación.
Eso será posible con la implicación activa y con la participación de muchos ciudadanos. Os animo a resistir, a exigir información, a participar y a defender nuestros/vuestros derechos democráticos.
Gracias a todos los que nos habéis felicitado por la sentencia.
Un fuerte abrazo


Rosa Félix

martes, 31 de mayo de 2011

DEMOCRACIA

Cuando  miles de personas se manifestaban, en muchas ciudades de España, bajo el lema: “Democracia real ya” y un clamor popular gritaba: “No somos mercancía en manos de políticos y banqueros”;  en  Atarfe se celebraban 24 horas de música en directo en un parque que “no se inauguraba”, en la Casa de la Cultura la cantante Rosa firmaba ejemplares de un libro de recetas  escrito hacía tres años, los mayores asistían a una comida. A mayor gloria del partido en el poder, con el dinero de todos,  pagábamos actos electorales ilegales dirigidos a  los jóvenes, las mujeres y los mayores de este pueblo. 

Tampoco en este pueblo somos mercancía. Muchos de nosotros, tenemos el mismo sentir que las miles de personas normales y comunes que han salido estos días a la calle, indignados por la corrupción, indignados porque el dinero del Estado vaya a cubrir los agujeros que han producido  los causantes de la crisis. Indignados por la indefensión del ciudadano de a pie.


A pesar de las dificultades y los balbuceos del movimiento, algo nuevo se está despertando en España, se está pasando de la desesperación ante un futuro cada vez más incierto, de la indignación a la resistencia y a la movilización. Lo mismo esperamos que suceda en Atarfe después de las elecciones.

Desde hace ya años, estamos asistiendo a un deterioro de la democracia: se pone trabas a la participación ciudadana, se oculta información, se trata a los ciudadanos como meros consumidores y espectadores. Se utiliza el reparto del trabajo como medio para controlar la vida y la libertad de las personas. La ley no es igual para todos, la justicia en este país es lenta, no tiene medios y, sobre todo, es débil con los poderosos. Cuando se gasta el dinero público no existe ningún control efectivo, ni se exigen responsabilidades a los que despilfarran lo que es de todos o lo desvían para beneficio de unos pocos.

En muchos municipios y Atarfe es uno de ellos, se han instalado camarillas que han medrado, que se han enriquecido a costa de todos  y que solo han atendido a los intereses de grupos económicos especuladores, y, a veces, mafiosos. Un modelo de desarrollo urbano y municipal como el que hemos tenido, cargado de irregularidades y actuaciones arbitrarias, y basado en el poder ilimitado de determinadas corporaciones y empresas, sólo ha podido aplicarse mediante:

-El largo ejercicio de un poder político autoritario e incontestable, completamente decidido a imponerse a cualquier precio. No era suficiente la mayoría absoluta, se necesitaba un plus añadido de caudillismo, de populismo patriotero de cortos vuelos y de control exhaustivo del mercado laboral y de las ayudas sociales del pueblo. El miedo y 20 años de palo y zanahoria desmovilizaron paulatinamente el vigoroso movimiento ciudadano  que se gestó en los inicios de la democracia y en los años 80.

-El enorme “déficit democrático” de los partidos que ha permitido que los aparatos locales  controlen las listas e impidan cualquier soplo de aire fresco y renovación interna.

Hemos vivido inmersos en un espejismo. Los años de “esplendor” de la construcción imparable, devoradora de vega y de otros recursos que podían haberse utilizado para crear riqueza productiva estable, han enriquecido a unos pocos y han dejado miles de parados, han dejado miles de viviendas vacías y han despojado de sus casas a muchas familias que no pueden pagar las hipotecas y se quedan en la calle. Quedan cientos de jóvenes sin futuro, cientos de mayores que, con su paga de jubilados, deben mantener a sus hijos y nietos que no tienen trabajo. Todas esas personas necesitan respuestas y deben participar en la elaboración de las soluciones que se den.

Tenemos una gran oportunidad para prestigiar la vida política, para superar el abstencionismo ciudadano, el desencanto de los jóvenes, para apostar por la democracia como valor fundamental, para fomentar la libertad frente al miedo, la igualdad frente al clientelismo y la fraternidad solidaria frente al chovinismo y la exclusión social.

Para ello, lo primero es desprenderse de tutelas envenenadas, empezar a perder el miedo. Aquellos que nos podían hacer daño, son nada y nadie desde el mismo momento en que se deja de tenerles miedo.

Y saber que las respuestas no están en manos de “salvadores” que prometen empleo y la solución de todos los problemas. Nos engañaremos si pensamos que las alternativas van a ser fáciles, serán necesarias buenas dosis de inteligencia colectiva, sentido común y sobre todo será necesario el trabajo y la participación de mucha gente para poder enderezar la situación crítica del ayuntamiento de Atarfe y empezar a vislumbrar un futuro para el  pueblo.

Lo que ha sucedido ha sido posible porque se redujo la democracia y la participación ciudadana. Saldremos de esta situación si los grupos municipales elegidos en estas elecciones actúan responsablemente, eso será posible si las paredes del ayuntamiento son de cristal, si  lo que se propone, se hace y se acuerda está a la vista de todos. Si,  además, avanzamos en la democracia y la hacemos participativa, siendo capaces de vertebrar la participación ciudadana en este pueblo, consiguiendo un profundo compromiso de regeneración democrática de todas aquellas personas buenas y progresistas que viven en Atarfe.

Hay mucho camino por delante, pero debemos recorrerlo creando cauces de debate, participación. Democracia real en Atarfe, ese es nuestro primer objetivo.